lunes, 7 de octubre de 2019

Dry [because of you]


El martes me pareció un sueño, el miércoles no me lo creí, el jueves no veía más allá de las dudas, y el viernes no pude hacer más que caminar hacia la tristeza, que me esperaba con los brazos abiertos. La besé, igual que tú besaste otros labios. Y supe que me haría daño, igual que tú supiste que te dolería. Aunque a veces no nos lo acabemos de creer, o queramos ignorarlo.
Las horas de sueño y las calorías que se deben obtener en un día, han sido todo lo que he podido conseguir en una semana. Supongo que empecé a alimentarme de tus mentiras, y a trasnochar buscando respuesta a las preguntas que me dejaste sin contestar. Lo único que he alimentado estos días han sido mis miedos e inseguridades.
Nada me motiva. He buscado cobijo en todo aquello que antes me había llenado. Pero los libros, las películas y las vueltas en coche han dejado de interesarme. Los cafés solo me recuerdan a ti. Las canciones solo hablan de traición y desamor.
He pasado horas escuchando canciones y leyendo sus letras. Y viéndome reflejada en lo que cuentan, decidiendo cuál representa mejor todo esto que siento.

Últimamente estoy sintiendo mucho. Me cuesta estar en un mismo estado de ánimo durante un tiempo prolongado. Todo me sabe tan amargo, que no sé cuál de mis actitudes va a conseguir sacarme de esta con el mínimo dolor, y a la vez con el mínimo arrepentimiento.
Sentí tanto por ti, y tan intensamente, que creo que ahora tengo miedo de sentir. De sentir cualquier cosa. Tanto buena como mala.
Me intento convencer de que han sido tres meses soñados. Nada de esto ha sido real. Apareciste en el desierto de mi vida, que a principios de verano perdió todo rumbo, justo después de una tralla final de dos años de miedo, como un oasis paradisíaco. Todo lo que podía pedir había tomado la forma de una persona que parecía corresponder.
Los nervios del tonteo, la inseguridad de saber si era mutuo o no, las ganas de ir a cualquier playa y a cualquier terraza si era contigo, los mensajes de texto repletos de ilusión, la cara de felicidad que no podía quitarme al pensar que nos veríamos al día siguiente, cada día… Todo eso, que ya tan lejano había quedado, se me vino como un disparo durante los días siguientes a saber el problema.

Creo que lo que pasa, es que al principio me dio miedo no saber vivir sin ello. Ahora tengo miedo de no saber vivir con ello. Con todo esto que guardo: las mentiras y la confianza destrozada.
No me quedo con las ganas de hacer las cosas bien, o de haber sido mejor persona contigo, o de haberte escuchado más. No puedo, porque todo eso ya lo hice en su momento. Creo que por eso no te echo de menos.

Llevo tus palabras y tu actitud de mierda grabadas a fuego, como un tatuaje imborrable en la piel. No tuviste ni la decencia, ni el mínimo respeto por mí o por nosotros, de acabar las cosas en la honestidad que empezaron.
Cualquier recuerdo que se me pasa por la cabeza estos días me hace pensar en lo mucho que has tenido que ensayar tus sonrisas y tus contestaciones para camuflar todo esto que llevas dentro, y así pretender que ese momento estaba siendo feliz para ambos.

No sé cómo puedes vivir sin reventar.

Me he pillado hasta las trancas de ti. Todo lo que soy, te lo he entregado de la mejor manera que he podido. Y aun así te he ofrecido más, incluso más de lo que igual podría haberte dado. He caído tan bajo como me has dejado, y aun así no he sido suficiente.
He buscado respuesta a todo lo que has hecho y me has hecho. Y sabes de sobras que he sido  todo lo comprensiva que he podido.

Probablemente, lo peor que llevo, es la duda. Y que tú hicieras conmigo lo que te ha dado la gana, traicionando todo lo que te he ofrecido de mí, es la cicatriz que permanece. Más grande y notoria que cualquier recuerdo mínimamente feliz que hayas podido crearme.

Un día tarde y con un dolor menos.
[7 de octubre]. SS.

domingo, 6 de octubre de 2019

High [on you]

I thought you would make me feel anxious. Mad at what could've still be hanging around me, as some kind of old and wasted oportunity.

I thought that the scent of new-something you gave off was going to annoy me at some point, that it would be sickeningly sweet and unbearable.
I thought that the sensation of insecurity was about to appear at any moment, ready to dig a hole for me and my expectations.

But the tranquility that you radiate, how that love perfume turned out to be my favourite tickle, and how safe your arms feel, made me think twice about what I deserve and where I can help myself become a better version.
Quick enough to not being able to see it coming, you learnt how to tangle your fingers in my hair, how to kiss my elbow and neck and how to look me in the eyes in that sweet sway.
I think that giving us that oportunity is everything I wanted and didn't know I needed.


[August the 6th]. SS.