miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cigarro_2

Me habían contado qué era el amor. Me lo habían explicado tantos personajes de libros y tantas canciones, que les creí.
El problema de creerse las novelas y las melodías con letras rimando es que creemos que nuestra vida gira entorno a estas obras de arte. Y lo peor es que no vemos que son solo eso: obras de arte. Cuando terminan, nuestras vidas siguen. Las suyas no.

Creí que estar enamorado era estar feliz, que tendría mariposas en el estómago, que caería en un pozo esperanzador llamado amor. Que los desamores duraban poco y dolían aún menos.

Pero la realidad era que estar enamorado era como estar en una montaña rusa.

A veces despacio, a veces deprisa. A veces de subida, a veces de bajada. Las mariposas entraban en coma, a veces, y el amor te hacía caer en él porque era lo más parecido a una trampa.

¿Por qué damos, entonces, más importancia al amor de una persona que al amor de todos los demás? ¿Por qué hemos permitido que nos hagan creer que no podemos amar hasta ese punto a los demás? ¿Qué hay de nuestros padres, madres, hermanos, hermanas, abuelos, amigos…? ¿No merecen ellos también que les quieran, que les compartan experiencias, que les hablen cada día, que les recuerden que se les quiere muy a menudo?

¿Qué se esconde detrás de esa exclusividad repentina? ¿Qué nos hace saber que esa persona es mejor que el resto de humanos en el mundo entero?

Son preguntas que me hago a menudo. Muy a menudo.

¿Qué hay de bueno en amar a una persona durante mucho tiempo, luego dejar de hablarla durante toda tu vida para seguir recordándola hasta tu muerte? Y no hablo de una sola persona, hablo de todas las que quieras apuntar por el camino.

Si decides emprender esta aventura llamada amor, acabarás en el desamor. Si decides no hacerlo, acabarás con la duda.
El desamor también es duda. El desamor es un “¿y si…?” constante. Nos hace plantearnos como de bien estaríamos si no hubiéramos tomado decisiones.


En conclusión: llegamos a donde empezamos. Salvamos nuestras dudas (o lo intentamos) con las dudas de los demás. Dudas de canciones y personajes. Es ficticio, sí. Pero son dudas igualmente.

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