Ya no sé cómo pedir ayuda.
Estoy agotando todas mis fuerzas. Pensamientos que
no debería tener empiezan a invadir mi mente estos días. No me gustan, y tengo
miedo de que me puedan gustar.
Voy a días, la verdad. Hay algunos que me encuentro
bien, todo es más fácil y ameno. Generalmente, esto me pasa cuando estoy
ocupada. Pero cuando llega la noche, o el fin de semana o, simplemente, el
tiempo libre, pierdo el control sobre mis emociones.
Una frase de alguna canción de desamor puede
hacerme llorar, una cita de un libro puede hacerme pensar y un lugar puede
hacerme recordar.
Ya me lo decían algunas personas, que esto era un
punto muerto. No puedo volver atrás, pero tampoco veo cómo seguir hacia
delante. ¿Entonces qué? He intentado confiar en la gente, y cada vez me quedan
menos personas a las que explicarles cómo me siento. Cada vez que me siento
triste o mal parece peor que la vez anterior, incluso parece completamente
nuevo. Así es como lo siento, y esto cuesta de explicar. Inefable.
Las personas en las que más he confiado me están
empezando a fallar. Ya sea voluntariamente o involuntariamente. Y empiezo a
confundir las intenciones de cada uno. Algunos me ignoran, otros me critican,
otros solo están para escuchar lo que se cuece y mantenerse al margen (o peor,
opinar) y otros tienen ya suficientes problemas en sus vidas como para hacerse
cargo de mi.
Necesito ayuda. Necesito urgentemente que alguien
me diga que me pasa. Necesito crear una dependencia sobre mi subconsciente a
partir de órdenes de otros subconscientes. Que me digan qué hacer para dejar de
estar así. No puedo permitirme seguir de esta forma mucho más tiempo.
Mi creatividad aumenta, pero todo se revuelve y se
confunde. Todo lo que hago suena similar. No me gusto, en ningún sentido.
Estoy completamente bloqueada. No sé cómo continuar
a partir de aquí, y las pocas opciones que me quedan me asustan. Asustan a
cualquiera que todavía esté cuerdo.